miércoles, 22 de octubre de 2008

Lo que vale la pena

Para los que han vivido de cerca mi experiencia en mi servicio social, saben que ha sido una experiencia muy cansada, exahustiva, frustante en algunos momentos. He aprendido un sin número de cosas nuevas, mi ciencia 100% aplicada.

Pero hoy descubri la verdadera razón por la cual estoy ahí. El 24 de Octubre entró a la terapia un niñito , apenas unos días despues de que yo comencé mi servicio social. Estaba muy enfermito, con un pronostico reservado. Su mejoría era intermitente y llego un punto en que realmente estaba grave. Vi de cerca el sufrimiento de sus padres, ante las noticias poco alentadoras.Poco a poco gracias al gran trabajo de todo un equipo , se fue recuperando.

Hoy fue dado de alta, su semblante es diferente, aún te mira con miedo cuando te ve acercarte peligrosamente a su brazo; pero si mirada es otra. La cara de sus papás también es otra. Muchos días me toca verlos cuando llegaba al hospital, formados para entrar a pedir informes o esperar la hora de visita; su preocupación, y agobio realmente me acongojaban.Hoy su cara era otra.
En la parte que a mi trabajo respecta, su estado de nutrición mejoró de la condición en la que llegó. Mi trabajo ha valido la pena, por lo menos con él.

Creo que la lección mas fuerte que hoy aprendi , la fuerza que puede tener un niñito, de apenas un año. Él pudo superar sus problemas por sus ganas de vivir. Gracias.. muchas gracias

1 comentario:

Charb dijo...

Daff!!! qué gustooo... Ese niño es el testimonio de que tu trabajo vale la pena. Lo valió y lo seguirá valiendo siempre.

Uno es la prueba.